Los extremos
Hola, amigos. Lo que hoy voy a explicar es por qué los extremos (políticos) se tocan. Por supuesto que no hace ninguna falta, pero entonces, ¿para qué tiene uno un blog si no es para hablar de lo que le dé la gana?
La cuestión es que antes, siempre que pensaba en lo que se conoce como el espectro político, me imaginaba una línea recta en la cual podría representarse la extrema izquierda a un lado, la extrema derecha a otro, el centro en el medio y las posturas moderadas a medio camino, más o menos así:

Es normal que esta sea la primera representación que se venga a la mente, puesto que la misma palabra “extremo” la facilita. En este diagrama es donde encuentro la explicación de que una dictadura como la cubana parezca menos fea a los filoizquierdistas, por muy democráticos que sean, mientras que los filoderechistas encuentren la antigua dictadura chilena más tolerable, sintiéndose igualmente democráticos. Es lógico, es lo que se tiene más cerca. El problema es que en la realidad, cuanto más radical se hace una postura, más se parece a la de signo opuesto. Por muchas diferencias que podamos poner sobre el tapete, dos regímenes del estilo de los citados se caracterizan ante todo por ser totalitarios, aplastar la libertad individual y procurar la eliminación de los disidentes.
Así pues, ¿qué tal si representamos la idea en un círculo?

De esta manera, la izquierda y derecha clásicas quedan efectivamente a izquierda y derecha, puesto que desde un punto de vista espacial no hay nada más en esas direcciones. Si se vuelve uno más radical va indefectiblemente al encuentro de su adversario político, y lo mejor de todo, el centro deja de ser el antiguo punto tibio de encuentro para convertirse en el opuesto de los extremos. En su nuevo contrario.
Esto no es más que una variación del clásico esquema izquierda-derecha que, a mi juicio, lo representa mejor. Para enfoques más actualizados, véanse webs como la interesante www.politicalcompass.org. En ella se define la posición política de una persona representándola en un esquema que tiene en cuenta las dimensiones social y económica. El resultado se obtiene contestando a las preguntas de un test.