Las aventuras de Sombradoble (9)

Nubepequeña apareció el otro día en la terraza del bar montado en camello. Primero le pedimos nuestros regalos; luego nos dimos cuenta de que esto puede ser típico de Mixtoaceite o de Sombradoble, pero de Nubepequeña, pues no. A ver, es que le pega nada, todo engominao, con su camisa, y ese pestazo a camello. Y por favor, el glamour…
Esto tenía que tener gato encerrado, así que no tardamos en pedirle explicaciones.

NP: Bueno, es que vi ese anuncio de la tele donde un tipo cambia una cosa pequeña por otra más grande hasta que consigue una casa.
SD: Oye, ¿éste tenía medicación o algo?
CD: Ni idea, macho.
MA: Bueno, ¿y por dónde empezaste?
NP: Por un limón.
SD: Madre mía…
NP: Sí, me fui a la calle y se lo cambié a un indigente por una botella vacía.
MA: ¿Y para qué quería él un limón?
NP: No lo sé, estaba durmiendo la borrachera. Luego me encontré un tipo camino de la gasolinera y me pidió la botella para llenarla de gasofa. Se la cambié por un aparador que llevaba en su camión para el vertedero. El ilegal. El aparador resultó ser un Luis XVI auténtico que fue reconocido por un anticuario que iba a la playa remolcando su barquita. Quedamos en que la barquita era para mí, pero como nos caímos bien, nos fuimos de pescaítos y luego a dar una vuelta cerca de la costa. En pleno paseo apareció como el que no quiere la cosa David Meca. Sí, ese tío que se lleva las tías al puerto en vez de al huerto. Iba seguido de setecientas cincuenta y tres embarcaciones de distinto tamaño y calado. Tuvimos esta bonita conversación:

David Meca: Oye, súbeme, que me ha dado un calambre.
NP: ¿Tío, qué haces aquí en medio?
David Meca: Estoy circunnadando el globo.
NP: ¿Circuncidando?
David Meca: No, coño, circunnadando. Venga, súbeme que me ha dado un calambre.
NP: ¿Y si te subes qué pasa con el reto?
David Meca: A la mierda con el reto, tío, que estoy muy mal.
NP: Venga, venga, menos quejarse que eso se te quita en unas pocas millas, hala, que no se diga, hombre.
David Meca: ¿Y si te pago?
NP: No, pagar no, quiero algo a cambio.
David Meca: Mmm… Tengo un camello, ¿te va bien?
NP: ¿Es más grande que esta barquita?
David Meca: Sí.
NP: Pues hecho. Pelillos a la mar. A tomar por culo la circuncisión esa. Al final te has llevado el gato al agua, ¿eh?
David Meca: Sí, bueno, yo es que todo me lo traigo al agua. Soy así.

Pusimo rumbo a puerto a toda leche, más que nada porque las setecientas cincuenta y tres embarcaciones de distinto tamaño y calado estaban hasta los topes de patrocinadores cabreados con nosotros por haberles chafado el reto circunciso.

MA: Bueno, ¿y qué haces ahora con el camello?
NP: Pues aunque fueran más pequeñas, quería cambiarlo por doncellas, que ya sabéis que me tira mucho el vicio, pero me he enterado por Internet de que sólo valen los machos, y no la camella esta que me ha endosado el Meca, que tiene cara de tonto pero luego no veas.
CD: Oye, este parecía muy modosito, pero se está soltando y está sacando su verdadera personalidad.
NP: ¿No tenéis algo para cambiar que sea más grande?
CD: Sí, la hostia que te metía.
MA: Anda, tira que se nos hace tarde.
SD: Pero qué daño está haciendo la tele…

Una respuesta para “Las aventuras de Sombradoble (9)”

  1. Joan Dice:

    Qué tiernos estos personajes. Me alegro de ver las aventuras (basadas en hechos reales, claro) de esta gente. De todas maneras, preferiría que David Meca hubiera sufrido algo más, tipo vómitos continuados o algo… Qué rabia de tío.

    Saludos

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